Brucelosis Canina: Abortos e Infertilidad de Origen Infeccioso
La Brucelosis canina es una enfermedad bacteriana altamente contagiosa que causa abortos tardíos e infertilidad en perros reproductores.
Etiología y Transmisión de la Brucelosis
La brucelosis canina es una enfermedad infectocontagiosa producida por la bacteria Brucella canis. Tiene una especial afinidad por los órganos del sistema reproductivo. Se transmite principalmente por vía venérea, oronasal, transplacentaria, y por contacto con fluidos infectados como secreciones vaginales post-aborto, orina o semen.
Impacto Reproductivo en Hembras y Machos
El signo clínico clásico en hembras preñadas es el aborto espontáneo en el último tercio de la gestación (días 45 a 55), que suele cursar sin signos previos de enfermedad materna. En las hembras que no abortan, es común la infertilidad crónica o el nacimiento de camadas débiles. En los machos, la bacteria coloniza la próstata, el epidídimo y los testículos, causando inflamación, dolor, atrofia testicular y, finalmente, esterilidad permanente.
Desafíos Diagnósticos
La brucelosis suele ser asintomática en sus etapas iniciales. El diagnóstico se basa en pruebas serológicas periódicas, aunque el aislamiento bacteriano mediante hemocultivo es la prueba definitiva. Debido a las falsas reacciones cruzadas, la confirmación diagnóstica a veces requiere la combinación de varias técnicas laboratoriales.
Tratamiento y Pronóstico
La erradicación de Brucella canis es extremadamente difícil debido a su naturaleza intracelular. Los tratamientos antibióticos prolongados suprimen la infección pero rara vez la curan por completo, con altas tasas de recaída. Por ello, y por su potencial zoonótico (riesgo de contagio a humanos), se recomienda retirar de la reproducción y esterilizar a todos los animales positivos.