Ceguera repentina en perros: Causas y diagnóstico
De un día para otro tu perro choca con las paredes. El SARDS, el Glaucoma y la Presión Alta son los sospechosos principales.
Cuando la luz se apaga de golpe
A diferencia de las cataratas, que nublan la visión a lo largo de meses o años, existen afecciones médicas que pueden dejar a un perro sano totalmente ciego en un plazo de 24 a 48 horas. Es una situación extremadamente angustiante donde el perro choca con los muebles, camina con la cabeza baja, reacciona con miedo a los sonidos y sus pupilas se ven enormemente dilatadas.
Las tres causas principales
- SARDS (Síndrome de Degeneración Retiniana Adquirida Súbita): Es la causa más frustrante. Ocurre principalmente en perros de mediana edad (especialmente Schnauzers y Pugs) y hembras esterilizadas. Sin razón aparente, las células de la retina mueren masivamente. El ojo se ve externamente perfecto, pero el perro queda permanentemente ciego. No existe cura, aunque el perro se adapta excelentemente con el tiempo.
- Glaucoma agudo: Un aumento drástico y doloroso de la presión dentro del ojo que aplasta el nervio óptico. El ojo se ve rojo, nublado e hinchado. Es una emergencia que requiere intervención inmediata en Vetmas.
- Desprendimiento de retina por Hipertensión: Muy común en gatos y perros mayores con problemas renales. La presión arterial sube tanto que, literalmente, arranca la retina del fondo del ojo, causando ceguera. Si logramos bajar la presión arterial rápidamente con medicamentos, la retina a veces puede volver a pegarse, recuperando la visión.