¿Mi perro está triste? Depresión canina y ansiedad por separación
Los perros sienten emociones profundas. Mudanzas, duelo o largas ausencias pueden detonar cuadros depresivos. Aprende cómo ayudarlos.
La salud mental de nuestras mascotas
Los perros son criaturas intensamente sociales que forman vínculos emocionales profundos con sus humanos y con otros animales de la familia. Al igual que nosotros, pueden sufrir de problemas de salud mental, siendo la depresión y la ansiedad por separación los más prevalentes.
Síntomas de Depresión Canina
Suele desencadenarse tras la pérdida de un compañero (humano o animal), una mudanza drástica o un cambio brusco en la rutina (como que su dueño vuelva a trabajar presencialmente). Notarás:
- Letargo, duerme todo el día y no se emociona cuando tomas su correa.
- Pérdida de apetito o rechazo total a la comida.
- Se esconde debajo de camas o en lugares oscuros de la casa.
Ansiedad por Separación
Es el pánico absoluto al quedarse solos. Se manifiesta en los primeros 30 minutos de tu ausencia. El perro aúlla desesperadamente, orina por estrés en cualquier parte y se vuelve altamente destructivo (rompiendo puertas o ventanas en un intento desesperado de "escapar" para ir a buscarte).
Rehabilitación
Si la salud física está bien, el enfoque es conductual. Para la depresión, mantén rutinas estrictas, llévalo a lugares nuevos para estimular su olfato e invierte tiempo en juego. Para la ansiedad severa, en Vetmas podemos recetar ansiolíticos temporales, pero deben ir acompañados de un proceso de desensibilización sistemática (acostumbrarlo gradualmente a quedarse solo) con un educador canino.