Lipomas en perros: Las masas de grasa que asustan
Encontraste una bola bajo la piel de tu perro viejo. Afortunadamente, muchas de estas masas son tumores benignos de grasa. Descubre cómo los diagnosticamos.
El hallazgo alarmante durante una caricia
Acariciar a tu perro y encontrar repentinamente un "bulto" o bola bajo su piel genera un miedo inmediato a la palabra "cáncer". Si bien cualquier masa nueva debe ser revisada por un veterinario, es muy probable que, si tienes un perro adulto o senior y con cierto sobrepeso, se trate de un lipoma.
¿Qué es un lipoma?
Los lipomas son tumores estrictamente benignos formados por células de grasa. Suelen crecer justo debajo de la piel, principalmente en el pecho, abdomen, axilas o muslos. Al tacto, se sienten suaves, móviles (no están adheridos al músculo) y no causan dolor a la mascota.
Cómo descartamos el cáncer (Citología)
En Vetmas nunca "adivinamos" con solo tocar la masa. Para tener certeza, realizamos un procedimiento muy rápido e indoloro llamado Aspiración con Aguja Fina (AAF). Extraemos unas células de la masa y las miramos al microscopio en nuestro laboratorio. Si solo vemos células adiposas (grasa), confirmamos que es un lipoma.
¿Se deben operar?
Si confirmamos que es un lipoma benigno, la recomendación general es simplemente monitorearlo. Solo recomendamos la extirpación quirúrgica si la masa crece tanto que interfiere con el movimiento del perro (por ejemplo, si está en la axila y le impide caminar) o si roza contra el suelo y se ulcera.