Diagnóstico y Tratamiento

Pruebas Diagnósticas para Detectar Problemas Hepáticos en Animales de Compañía

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Administrador
calendar_today 03 de July de 2026

¿Cómo sabe el veterinario si el hígado está enfermo? Conoce las herramientas y pruebas diagnósticas utilizadas para evaluar la salud hepática en mascotas.

El proceso de evaluación hepática

Debido a que los signos clínicos de la enfermedad hepática son a menudo vagos en sus etapas iniciales y se superponen con muchas otras patologías, los veterinarios confían en una combinación de historial clínico detallado, examen físico meticuloso y una batería progresiva de pruebas diagnósticas. El objetivo es confirmar la presencia de daño o disfunción hepática, determinar su gravedad, identificar la causa específica subyacente y formular un pronóstico preciso.

Análisis de sangre y bioquímica sérica

El punto de partida más común es un panel bioquímico de sangre. Los veterinarios evalúan varias enzimas y proteínas clave: Enzimas hepáticas (ALT, AST, ALP, GGT): La elevación de ALT y AST indica daño reciente a las células hepáticas, mientras que niveles altos de ALP y GGT sugieren problemas en el flujo de bilis (colestasis). Es importante destacar que estas enzimas indican "daño", pero no necesariamente miden la "función" hepática restante. Proteínas y Bilirrubina: La medición de la albúmina (sintetizada en el hígado) y los niveles de bilirrubina (el pigmento de desecho biliar) ayuda a evaluar la capacidad funcional del órgano.

Evaluación específica de la función hepática

Si se sospecha una disminución de la función hepática a pesar de que las enzimas estén solo moderadamente elevadas, se utiliza la prueba de Ácidos Biliares pre y post-prandiales. Consiste en tomar una muestra de sangre en ayunas y otra dos horas después de comer. El hígado sano debe reciclar eficientemente estos ácidos biliares; un nivel elevado en sangre indica una disfunción funcional significativa o un problema vascular (como un shunt). Adicionalmente, evaluar los tiempos de coagulación es vital, ya que el hígado produce los factores que previenen hemorragias.

Imágenes diagnósticas y biopsia

La ecografía abdominal es la herramienta de imagen de elección. Permite visualizar el tamaño, la textura y la estructura interna del hígado y la vesícula biliar, descartando masas, quistes u obstrucciones estructurales. Sin embargo, en muchos casos crónicos o graves, la única forma de obtener un diagnóstico definitivo (por ejemplo, para confirmar cirrosis, hepatitis crónica por cobre o cáncer) es mediante una citología o biopsia hepática, donde se extrae una pequeña muestra de tejido, ya sea guiada por ecografía o mediante cirugía, para su análisis microscópico histopatológico.

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