Toxocara (Lombrices Redondas): Parásitos caninos que atacan a los niños
El parásito intestinal más común en cachorros puede causar ceguera permanente si se transmite a un niño. La importancia de la desparasitación mensual.
La Zoonosis que habita en el parque
Casi el 90% de los cachorros nacen infectados con lombrices redondas (Toxocara canis), ya que las larvas enquistadas en la madre se reactivan durante el embarazo y pasan directamente a los fetos a través de la placenta y luego en la leche materna. Son gusanos largos que parecen espaguetis y viven en el intestino del perro.
El riesgo de la larva migratoria (Toxocariasis humana)
Cuando el perro defeca en un parque, elimina miles de huevos microscópicos en la tierra. Si un niño juega en esa tierra o abraza al cachorro (que tiene huevos en su pelo) y luego se lleva las manos a la boca sin lavarse, ingiere los huevos de Toxocara.
Consecuencias en humanos
En el cuerpo del niño, el gusano no puede completar su ciclo normal hacia el intestino, así que las larvas "se pierden" y migran por el torrente sanguíneo hacia órganos internos (Larva Migrans Visceral) causando asma o daño en el hígado. Peor aún, si la larva migra al ojo del niño (Larva Migrans Ocular), puede causar ceguera permanente unilateral, a menudo diagnosticada erróneamente como un tumor ocular por los pediatras.
Desparasitación agresiva en Vetmas
Por la salud de tu familia, el protocolo de la Organización Mundial de la Salud recomienda desparasitar a los cachorros a las 2, 4, 6 y 8 semanas de edad. En perros adultos que conviven con niños pequeños, la desparasitación intestinal debe ser estricta, idealmente cada 1 o 3 meses, y se deben recoger las heces del jardín inmediatamente todos los días.