Cómo corregir los ladridos excesivos en perros
El ladrido es la comunicación natural del perro, pero en exceso es un problema. Entiende sus causas y cómo enseñar a tu perro a estar en silencio.
Identificando la causa del ladrido
Los perros no ladran por molestar; ladran para comunicar algo. Pueden ladrar por aburrimiento, frustración, alerta o territorialidad, miedo, o para exigir atención (ladrido por demanda). Identificar la causa es fundamental para aplicar la solución correcta.
Ladridos por alerta y territorialidad
Si ladra a los transeúntes o ruidos, agradece su aviso (para validar su trabajo de alerta) y luego guíalo a otra habitación o llámalo hacia ti y recompensa el silencio. Bloquear la visión hacia la calle (con vinilos opacos en ventanas) también reduce los desencadenantes.
Ladrido por demanda
Si te ladra pidiendo comida o juego, la clave es ignorarlo por completo (sin mirarlo, hablarle ni tocarlo). Solo préstale atención cuando guarde silencio. Si cedes ante sus ladridos, aprenderá que el ruido es efectivo.
El comando "Silencio"
Puedes enseñar el comando "silencio" o "calla". Cuando esté ladrando, di el comando y ponle un premio muy sabroso delante de la nariz; inevitablemente dejará de ladrar para olerlo. Prémialo y repite el proceso, aumentando los segundos de silencio requeridos.
Ejercicio y estimulación
Muchos ladridos excesivos desaparecen simplemente incrementando el ejercicio físico y mental. Un perro cansado y satisfecho suele ser un perro tranquilo y silencioso en casa.