Cómo limpiar las orejas de tu perro paso a paso
Una higiene semanal previene las dolorosas otitis. Aprende la técnica correcta que usamos en clínica.
Mantenimiento preventivo en casa
Limpiar las orejas de tu perro no tiene por qué ser una batalla. De hecho, si lo haces semanalmente, previenes la acumulación de cera y humedad que atrae a bacterias y levaduras. Las razas de orejas caídas (como los Basset Hounds o Cocker Spaniels) necesitan más atención porque la falta de ventilación favorece las infecciones.
Lo que necesitas
- Un limpiador de oídos veterinario (no uses alcohol ni agua oxigenada, queman la piel).
- Gasas o discos de algodón (NUNCA uses hisopos/cotonetes, podrías perforar el tímpano o empujar la cera más adentro).
- Premios para recompensar.
El procedimiento correcto
- Levanta la oreja de tu perro y aplica un chorro generoso del limpiador directamente en el canal auditivo. No te preocupes, no lastimarás el tímpano con el líquido.
- Masajea firmemente la base de la oreja (donde se une con la cabeza) durante 20 segundos. Deberías escuchar un sonido de "chapoteo". Esto disuelve la cera pegada al fondo.
- Deja que el perro se sacuda (¡prepárate para salpicarte!). El movimiento centrífugo sacará la cera disuelta hacia el exterior.
- Usa la gasa para limpiar todo lo que haya salido al pabellón de la oreja. Seca bien y dale un premio.