Control de Hemorragias Severas en Pequeños Animales
Métodos escalonados desde la presión directa hasta las intervenciones hemostáticas avanzadas en emergencias veterinarias.
Identificación de la Hemorragia
Reconocer la fuente y gravedad del sangrado es el primer paso. El sangrado arterial es pulsátil y rojo brillante, requiriendo acción inmediata, mientras que el venoso es continuo y oscuro. Las hemorragias internas (abdomen, tórax) son engañosas y se diagnostican por signos de shock, mucosas pálidas y ecografía FAST.
Escala de Intervención Hemostática
El protocolo dicta comenzar con presión directa manual sostenida con gasas estériles por al menos 5-10 minutos. Si los apósitos se empapan, no se retiran, se añaden más encima. El siguiente paso es el vendaje compresivo. Si esto falla, el uso de agentes hemostáticos tópicos (basados en caolín o quitosano) ha demostrado gran eficacia antes de recurrir a los torniquetes.
Soporte Sistémico
Paralelamente al control local, se debe implementar una resucitación con control de daños: fluidoterapia para mantener una presión arterial permisiva (suficiente para perfundir órganos vitales pero no tan alta que desplace los coágulos recién formados), calentamiento del paciente y, si es necesario, transfusiones de sangre o plasma.