Diabetes en Mascotas: Señales y tratamiento con insulina
Al igual que los humanos, tu mascota puede volverse diabética. Aprende a reconocer los síntomas y pierde el miedo a inyectar insulina.
Mucha sed, mucha orina y pérdida de peso
La Diabetes Mellitus es un trastorno endocrino cada vez más común, especialmente en gatos obesos y en perros de ciertas razas (como Poodles y Schnauzers). Ocurre cuando el páncreas deja de producir insulina (común en perros) o cuando el cuerpo se vuelve resistente a ella debido a la obesidad (común en gatos). Sin insulina, la glucosa (azúcar) no puede entrar a las células para dar energía, por lo que se acumula peligrosamente en la sangre y se derrama en la orina.
Las "3 P" de la Diabetes
Presta atención si notas estos tres signos clásicos simultáneos:
- Poliuria: Orina cantidades enormes (el azúcar arrastra el agua hacia afuera del cuerpo).
- Polidipsia: Bebe agua desesperadamente para compensar la orina perdida.
- Polifagia: Come vorazmente, pero extrañamente pierde peso a gran velocidad (porque sus células están muriendo de hambre a nivel microscópico).
El compromiso del tratamiento
El diagnóstico en Vetmas se realiza midiendo la glucosa en sangre y orina. El tratamiento requiere compromiso: deberás inyectar insulina veterinaria a tu mascota dos veces al día (cada 12 horas) y alimentarlo con dietas terapéuticas específicas. Aunque la idea de usar agujas asuste, las jeringas de insulina son tan finas que la mascota ni siquiera lo siente. Con un control estricto, un paciente diabético puede vivir una vida completamente normal.