Distocia en Pequeñas Especies: Manejo Médico y Quirúrgico del Parto Difícil
Protocolos veterinarios para identificar, diagnosticar y resolver la distocia en perras y gatas, abordando indicaciones para oxitocina y cesárea.
Reconocimiento de la Distocia
La distocia se define como la incapacidad para expulsar los fetos a través del canal de parto sin asistencia. Reconocerla oportunamente es vital para la supervivencia materna y fetal. Los signos de alarma incluyen: contracciones abdominales fuertes e improductivas por más de 30-60 minutos, un intervalo mayor de 2-4 horas entre nacimientos, presencia de secreción vaginal verdosa sin nacimiento subsiguiente de un cachorro, o gestación prolongada más allá de los 65 días post-pico de LH.
Clasificación: Causas Maternas y Fetales
Las causas maternas representan aproximadamente el 75% de los casos. La inercia uterina primaria (fracaso del útero para iniciar contracciones efectivas) suele asociarse con camadas muy pequeñas o extremadamente grandes, obesidad o edad avanzada. La inercia uterina secundaria es producto del agotamiento muscular. Las causas fetales (25%) incluyen fetos desproporcionadamente grandes (macrosomía), anomalías anatómicas (hidrocefalia) o malas presentaciones y posiciones.
Manejo Médico y Quirúrgico
El manejo médico se reserva para casos sin obstrucción anatómica y con fetos en estado normal (frecuencia cardíaca >180 lpm en ecografía). Incluye la administración cuidadosa de oxitocina y gluconato de calcio, evaluando la respuesta uterina. Si el tratamiento médico falla, o si se identifica sufrimiento fetal, toxemia, obstrucción mecánica o inercia uterina secundaria absoluta, la cesárea de urgencia es la indicación absoluta. Los protocolos anestésicos para cesáreas deben priorizar drogas con mínimo efecto depresor en los neonatos (como propofol y alfaxalona) y reversibles.