Farmacología de Urgencia durante la RCP en Perros y Gatos
El uso estratégico de epinefrina, atropina y otros fármacos esenciales durante el paro cardiorrespiratorio.
Vías de Administración
El acceso venoso periférico rápido (vena cefálica o safena) es ideal. Si este falla, el acceso intraóseo es una alternativa excelente y rápida, especialmente en neonatos o pacientes en shock severo. Como último recurso, algunos fármacos de emergencia pueden administrarse vía intratraqueal (epinefrina, atropina, vasopresina), aunque requieren el doble o triple de la dosis intravenosa y deben diluirse.
Fármacos de Primera Línea
La epinefrina (adrenalina) es el pilar de la farmacología de la RCP; induce vasoconstricción periférica severa (efecto alfa-adrenérgico), desviando la sangre hacia el corazón y cerebro. Se administra en dosis bajas inicialmente, pudiendo escalar a dosis altas en paros prolongados. La atropina es particularmente útil en bradiarritmias o paros mediados por un tono vagal alto (como en problemas gastrointestinales u oculares).
Terapia Eléctrica y Antiarritmicos
En casos de fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso, la desfibrilación eléctrica temprana es el tratamiento de elección por encima de los fármacos. Si esto falla, antiarrítmicos como la amiodarona o lidocaína pueden ser incorporados al protocolo avanzado.