La microbiota intestinal y su relación con la obesidad
Investigaciones recientes revelan que las bacterias del intestino juegan un papel vital en el almacenamiento de grasa y la regulación metabólica de las mascotas.
Un nuevo órgano metabólico
El microbioma intestinal de perros y gatos está compuesto por billones de microorganismos. Las últimas investigaciones veterinarias han demostrado que la microbiota no solo ayuda a la digestión, sino que actúa activamente como un órgano endocrino, regulando la eficiencia con la que se extrae la energía de los alimentos y cómo se almacena en el tejido adiposo.
Disbiosis y el fenotipo obeso
Estudios han revelado que las mascotas obesas presentan una composición bacteriana intestinal (disbiosis) significativamente diferente a la de las mascotas delgadas. Específicamente, hay un aumento de la proporción del filo Firmicutes en relación con los Bacteroidetes. Estas bacterias asociadas a la obesidad son más "eficientes" en fermentar carbohidratos no digeribles, proporcionando un excedente calórico oculto al hospedador que promueve el aumento de peso.
Modulación microbiana terapéutica
El futuro del tratamiento de la obesidad veterinaria incluye la manipulación del microbioma. La incorporación de prebióticos específicos, probióticos, y combinaciones simbióticas en dietas de control de peso puede alterar favorablemente la población bacteriana. Esto ayuda a reducir la inflamación sistémica de bajo grado, mejorar la sensibilidad a la insulina y apoyar de manera más holística los esfuerzos de pérdida de peso.