Parásitos Internos del Gato: Giardia y Coccidios en cachorros
No todas las diarreas de los gatitos son por cambio de comida. Los protozoarios microscópicos como Giardia son invisibles pero letales.
Los parásitos que no se ven a simple vista
Cuando pensamos en parásitos, imaginamos lombrices redondas o planas en las heces. Pero en Vetmas, las causas más frustrantes y persistentes de diarrea con moco o estrías de sangre en gatitos recién adoptados son los protozoarios unicelulares, específicamente la Giardia y los Coccidios (Isospora).
La diarrea que no se cura
Ambos parásitos atacan y destruyen las vellosidades de la pared intestinal del gato. El síntoma clásico es una diarrea extremadamente fétida, amarillenta o verdosa, de consistencia pastosa, a menudo con la apariencia de "vómito" o mucosidad espesa, y que no mejora con los desparasitantes comunes de amplio espectro (porque esos matan gusanos, no protozoarios).
El desafío del diagnóstico y tratamiento
La Giardia es difícil de detectar en el microscopio porque se excreta de forma intermitente. En Vetmas usamos a menudo pruebas de Elisa (Snap Giardia) más sensibles. Los desparasitantes convencionales fallan aquí; necesitamos recetar antibióticos/antiparasitarios específicos (como Fenbendazol o Metronidazol para Giardia, y Toltrazuril para Coccidios).
Reinfestación: El Arenero como fuente
El tratamiento médico fallará si no hay una higiene ambiental estricta. Los quistes de Giardia son eliminados en las heces y contaminan el arenero del gato, su pelo y sus patas. Si el gato se acicala las patas sucias o usa un arenero mal lavado, se volverá a tragar los quistes y el ciclo comenzará de nuevo. Se debe vaciar el arenero, desinfectarlo con cloro diluido y bañarlo cuidadosamente para curarlo por completo.