Qué hacer si tu perro o gato se atraganta: Maniobra de Heimlich
El atragantamiento es una situación desesperante. Descubre cómo aplicar la maniobra de Heimlich adaptada a mascotas para liberar sus vías respiratorias.
Identificando el atragantamiento
Los perros, en su afán por comer rápido o masticar juguetes y palos, pueden sufrir obstrucciones en la garganta. Si tu mascota tose violentamente, se lleva las patas a la boca, babea, tiene pánico o sus encías se vuelven azules (cianosis), está sufriendo un atragantamiento.
Primer paso: Inspección visual
Abre la boca del animal con cuidado y mira en el interior de su garganta. Si ves el objeto (una pelota, un hueso, un palo) y puedes extraerlo fácilmente con los dedos o pinzas, hazlo. Si está demasiado profundo, liso o atascado, no intentes sacarlo a ciegas, podrías empujarlo más adentro.
La Maniobra de Heimlich en mascotas
Si el animal no puede respirar y el objeto no es accesible, aplica esta técnica:
- Perros pequeños y gatos: Sujétalo con su espalda contra tu pecho. Coloca tu puño en el hueco justo debajo de las costillas y presiona firmemente hacia arriba y hacia adentro, 4 o 5 veces.
- Perros grandes o medianos: Si el perro está de pie, abrázalo desde atrás, coloca tu puño bajo las costillas y realiza compresiones fuertes hacia arriba y adelante. Si está tumbado, colócate detrás de su espalda y presiona justo debajo de la caja torácica hacia la columna.
Incluso si logras expulsar el objeto, llévalo al veterinario para descartar lesiones internas.