Quemaduras solares en mascotas: Prevención y tratamiento
El sol intenso también daña la piel de perros y gatos, predisponiéndolos al cáncer. Cómo proteger a las mascotas de piel sensible de la radiación UV.
El impacto de la radiación UV en animales
Al igual que los humanos, perros y gatos son susceptibles de sufrir quemaduras solares debido a la exposición prolongada a la radiación ultravioleta del sol. Estas quemaduras no solo son dolorosas y causan irritación aguda, sino que la exposición solar acumulativa es un factor de riesgo principal para el desarrollo de cáncer de piel, especialmente el carcinoma de células escamosas.
Mascotas de alto riesgo
Los animales más vulnerables son aquellos de pelaje blanco o muy claro, y de piel despigmentada (rosada). Las áreas con poco o ningún pelo, como el puente nasal, las puntas de las orejas, el vientre (especialmente en perros a los que les gusta tumbarse boca arriba al sol) y los párpados, son las zonas de mayor riesgo. Los gatos blancos, la raza Sphynx, Dálmatas, Bull Terriers blancos y Pitbulls blancos requieren especial vigilancia.
Medidas de prevención solar
La prevención más eficaz es evitar la exposición solar directa durante las horas de mayor índice UV, habitualmente entre las 10:00 y las 16:00 horas. Si la mascota tiene acceso al exterior, es vital garantizar que disponga siempre de abundantes áreas de sombra. En caso de perros, adapta el horario de los paseos a las franjas horarias más seguras.
Uso de protectores solares para mascotas
Existen protectores solares formulados específicamente para mascotas. Estos productos no contienen ingredientes tóxicos que sí están presentes en los protectores solares humanos (como el óxido de zinc o el PABA), los cuales son peligrosos si el animal se lame. Aplica la loción canina o felina en las zonas sensibles unos 15 minutos antes de la exposición y reaplica tras el baño o pasado un tiempo.
Tratamiento de quemaduras solares
Si notas la piel de tu mascota enrojecida, caliente al tacto, descamada o si el animal muestra dolor al ser tocado en ciertas áreas, podría tener una quemadura solar. Aplica compresas frías, mantenlo en el interior y acude al veterinario. Este recetará cremas calmantes específicas y, en casos de quemaduras severas, tratamiento antiinflamatorio y analgésico sistémico.