RCP en perros y gatos: Reanimación cardiopulmonar paso a paso
Saber realizar la RCP (Reanimación Cardiopulmonar) a tu mascota puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Conoce la técnica correcta.
¿Cuándo es necesaria la RCP?
La Reanimación Cardiopulmonar (RCP) sólo debe realizarse si el animal está inconsciente, no respira y no tiene pulso. Antes de empezar, verifica estas tres condiciones rápidamente. Si el corazón late o el animal respira, la RCP podría ser perjudicial.
Paso 1: Comprobar respiración y pulso
Observa el pecho de tu mascota para ver si se eleva. Para el pulso, coloca dos dedos en la parte interna del muslo (arteria femoral) o directamente sobre el pecho, justo detrás de la pata delantera izquierda.
Técnica de RCP para mascotas
Si no hay latido ni respiración, comienza de inmediato mientras alguien llama al veterinario:
Compresiones torácicas
Tumba al animal sobre su lado derecho. Para perros pequeños y gatos, usa una mano para comprimir el pecho. Para perros grandes, usa ambas manos entrelazadas en la parte más ancha del tórax. Realiza compresiones rápidas (100-120 por minuto) comprimiendo entre 1/3 y 1/2 de la profundidad del pecho.
Respiración artificial
Cierra la boca del animal con las manos. Extiende su cuello y sopla aire por su nariz hasta ver que el pecho se expande (dos respiraciones rápidas cada 30 compresiones). Continúa hasta llegar al veterinario o hasta que recupere el pulso.