El riesgo de los collares de castigo y ahogo
Los métodos de entrenamiento anticuados causan daño físico y psicológico. Descubre alternativas amigables como el arnés de pecho.
Por qué decimos NO a los collares de ahorque
Es común ver dueños usando collares de cadenas corredizas (ahogo) o collares de púas (castigo) para evitar que sus perros jalen la correa durante el paseo. Sin embargo, desde el punto de vista veterinario y de comportamiento, estos accesorios son sumamente perjudiciales.
Daños físicos comprobados
- Daño traqueal: La presión constante aplasta los cartílagos de la tráquea, causando tos crónica y dificultad para respirar a largo plazo (colapso traqueal).
- Problemas de tiroides y cervicales: Los tirones bruscos pueden dañar la glándula tiroides (ubicada en el cuello) y causar hernias discales en el cuello.
- Presión intraocular: En razas de ojos saltones (como los Pugs o Shih Tzus), jalar el cuello aumenta la presión en el ojo y puede causar desprendimiento de retina.
Alternativas positivas
El paseo debe ser agradable para ambos. Recomendamos el uso de un **arnés de enganche frontal** (arnés anti-tirones). Al jalar, el arnés redirige el pecho del perro hacia un lado sin causarle dolor, deteniendo el impulso de avanzar. Acompaña esto con premios y refuerzo positivo, y notarás un cambio rápido.