Selección de cachorros para programas de asistencia
No cualquier cachorro puede ser un perro de asistencia. ¿Qué pruebas y rasgos buscan los adiestradores profesionales?
El test de Campbell y más allá
El éxito de un perro de asistencia radica en una excelente genética combinada con una crianza temprana óptima. A las 7 u 8 semanas de edad, los cachorros son sometidos a test de temperamento. Se busca un equilibrio: ni muy dominantes o excitables, ni miedosos o inhibidos.
Resiliencia al estrés
Una característica vital es la "recuperación ante el sobresalto". Se exponen a ruidos fuertes o superficies inestables de manera controlada. Un buen candidato puede asustarse momentáneamente, pero se recupera rápido y muestra curiosidad en lugar de pánico crónico.
Desarrollo físico
Además del temperamento, se evalúa la conformación estructural. A los cachorros seleccionados se les realizan radiografías tempranas para descartar displasia de cadera o codo, problemas cardíacos o defectos oculares congénitos que imposibiliten su futuro trabajo.