El Virus de la Parainfluenza Canina: Tos y complicaciones
Un componente principal del complejo de la "tos de las perreras". Conoce cómo afecta el tracto respiratorio y cómo la vacuna múltiple previene brotes masivos.
El pilar viral de las infecciones respiratorias
El virus de la parainfluenza canina (CPiV) es uno de los agentes virales más comunes involucrados en el Síndrome Respiratorio Infeccioso Canino, conocido popularmente como la "tos de las perreras". Aunque rara vez es fatal por sí solo, es altamente contagioso y debilita severamente las defensas pulmonares del perro.
El ataque a los cilios respiratorios
La tráquea del perro está recubierta por cilios microscópicos que actúan como "escobas", barriendo el moco y la suciedad hacia afuera. El virus de la parainfluenza destruye estas escobas celulares. Al paralizar este mecanismo de defensa natural, deja la "puerta abierta" para que bacterias como la *Bordetella bronchiseptica* u otras bacterias oportunistas invadan los pulmones.
El síntoma clásico y la propagación rápida
El síntoma es una tos seca aguda que empeora con el ejercicio o el frío, a veces seguida de arcadas o secreción nasal. Su nivel de contagio es extremo: se transmite por el aire. Un solo perro infectado tosiendo en una guardería canina, parque cerrado o sala de espera puede infectar a decenas de perros en cuestión de horas, ya que el virus flota en pequeñas partículas de aerosol.
Prevención mediante la Múltiple
Afortunadamente, la vacuna contra la parainfluenza (la "P" en la sigla de la vacuna DHLPP o "Múltiple") es altamente efectiva. En Vetmas, esta vacuna se administra como parte del esquema de inmunización básica desde las primeras 6 a 8 semanas de vida del cachorro. Reforzarla anualmente es crucial si tu perro tiene contacto regular con otros perros, visita peluquerías o se hospeda en hoteles caninos.